1960 – 2009El Instituto

Teresa Amatller continuó viviendo en la planta noble de Casa Amatller desde la muerte de su padre en 1910 hasta su fallecimiento en 1960. Para preservar la Casa Amatller y todo su patrimonio, había creado la Fundación Institut Amatller de Arte Hispánico en 1943 que se encargaría de la gestión del inmueble.

Uno de los objetivos de la Fundación Instituto Amatller de Arte Hispánico era el de impulsar la investigación de la historia del arte hispánico. Tras el fallecimiento de Teresa Amatller, el antiguo hogar del industrial chocolatero y su hija se transforma en un centro de estudios del instituto Amatller de Arte Hispánico con una biblioteca abierta al público, especializada en arte español.

El buen criterio estético del patronato y de Josep M. Gudiol, primer director de la institución, posibilitaron que todas las intervenciones que se tuvieran que realizar fueran reversibles, respetando todo el patrimonio arquitectónico y ornamental de la casa modernista: se habilitaron unas estanterías en todas las paredes posibles, incluyendo en el interior de la chimenea monumental del salón; el comedor se convirtió en la sala de lectura de los investigadores; los muebles modernistas originales y las colecciones de arte se concentraron en dos habitaciones.

La sede del Instituto Amatller de Arte Hispánico funcionó de forma ininterrumpida en la planta noble de la Casa Amatller hasta 2009, cuando se decide abrir el inmueble como casa museo.