La Familia Amatller

3 generaciones dedicadas a la industria del Chocolate

Antoni Amatller, el promotor de la Casa Amatller, representaba a la tercera generación de una familia dedicada a la industria del Chocolate.

Su abuelo quién se instaló a finales de S. XVIII en Barcelona como maestro artesano chocolatero, procedía de una estirpe de agricultores de Molins de Rei, un pueblo de las cercanías de Barcelona. Durante su vida trabajó con esmero en la producción artesana de este dulce. Tras su muerte, sus dos hijos continuaron con el negocio de su padre e introdujeron mejoras creando la primera producción industrial, con la apertura de una primera fábrica.

Cabe destacar que a principios del S.XIX, la industrialización (S.XIX) estaba llegando a todas las áreas productivas de Barcelona, lo que propició la aparición de una nueva clase social: la rica burguesía industrial. Debido a que la ciudad de Barcelona se encontraba limitada por sus murallas, los empresarios se vieron obligados a instalar sus fábricas a áreas del extrarradio de Barcelona como Poble Nou, Poble Sec o incluso zonas cercanas a los ríos Llobregat y Besòs.

Cuando Antoni Amatller (1851-1910) hereda la factoría familiar a finales del siglo XIX, lo primero que hace es aprender el oficio de su padre y de su tío, al mismo tiempo que decide conocer las innovaciones industriales europeas de primera mano, realizando así continuos viajes por el continente.

Gracias a este conocimiento y bajo el deseo de incorporar las últimas innovaciones, Antoni Amatller decide inaugurar en 1978 una nueva planta de producción en Sant Martí de Provençals, con la que consigue aumentar la competitividad del negocio e imponerse sobre la competencia, convirtiéndose como uno de los líderes de la chocolatería industrial de España.

Junto a los avances tecnológicos en maquinaria, Antoni Amatller introdujo también modernas técnicas de marketing y de marca lo que permitiría el reconocimiento de Chocolates Amatller como una de las empresas más prósperas del S. XIX. Para ello incluyó imágenes publicitarias en los envoltorios de los chocolates, creó carteles y cromos coleccionables, con las ilustraciones de los mejores artistas locales (Apel·les Mestres) e internacionales (Alfons Maria Mucha) de la época.

Hoy estos carteles forman parte del coleccionismo, pudiéndose encontrar todavía algunos de estos envoltorios originales en manos de instituciones y particulares.

Gabriel Amatller
Frabrica en Sant Martí
Carteles promocionales de Chocolate Amatller