La Casa Museu Amatller, la fascinante vivienda promovida por el chocolatero Antoni Amatller, muestra algunas de las características de la arquitectura del Modernismo catalán. En sus espacios vemos la inspiración medieval, el uso de materiales como estucos o azulejos y un gran despliegue ornamental, que en la mayoría de los casos toma como referencia al mundo natural.

Además, Casa Museu Amatller, más que una vivienda convencional, aparece como una obra de arte total. En su construcción, el arquitecto Josep Puig i Cadafalch tenía a su servicio a artistas y artesanos para que completasen la decoración de la casa de Antoni Amatller.

Uno de los artistas que trabajó con Puig i Cadafalch fue el escultor Eusebi Arnau, el más destacado del Modernismo catalán. Él se encargó de esculpir todo un complejo programa escultórico, con múltiples figuras llenas de significado. En otro artículo y habíamos comentado cómo la fachada de Casa Museu Amatller presentaba un cuidadoso simbolismo dirigido a presentar a los viandantes quién era Antoni Amatller y su familia. Por tanto, los relieves y estatuas tenían mucho que decir.

Hoy queremos explicaros cómo la Casa Museu Amatller tiene en su interior, en su fachada y en el vestíbulo un gran número de figuras de animales. ¿Te vienes a verlos todos?

Los animales en la decoración de la fachada de Casa Amatller

Comencemos a pie de calle, mirando a la espectacular fachada de Casa Amatller con su increíble frontón triangular escalonado. Dirijamos la vista hacia el balcón del piso principal. Aquí encontramos unos capiteles con animales realizando acciones humanas. Las actividades de estas figuras responden a los símbolos que hay en los escudos que se encuentran en los dinteles de las ventanas del balcón.

En la ventana de la izquierda, los capiteles presentan a unos conejos trabajando el hierro y unos monos utilizando el yunque, símbolo de la industria; en la ventana central podemos ver a unos perros con una cámara de fotos de la época y unos asnos con libros, gafas de lectura y lechuguilla cervantina, que representan las artes y la fotografía; por último, en la ventana de la derecha unos lechones manipulan la cerámica y unas ranas están con el soplado de vidrio, simbolizando la actividad de Antoni Amatller como coleccionista de vidrio  de la Antigüedad.

En torno a la puerta de ingreso al edificio hay dos leones que sostienen el escudo que muestra un “1900”, el año que se finalizó la Casa Amatller; y un capitel donde un zíngaro controla un oso con una cuerda.

Detalle de la fachada Casa Amatller © Gabriele Merolli

Los animales en el vestíbulo de Casa Amatller

Si avanzamos hacia el interior, en el vestíbulo tenemos una serie de figuras con cuerpo de persona y cabeza de animal (pájaros, ardillas, mono, rana…). Se encargan de elaborar el chocolate, origen de la fortuna de la familia Amatller, en sus procesos: desde la recogida del cacao hasta la colocación del chocolate en la tableta.

Existen más animales en el espacio que ilumina la increíble vidriera de colores. Un papagayo al pie de la escalera sostiene con su pico el escudo de los Amatller. Y si subimos por los peldaños alcanzamos la puerta de entrada al piso principal, con dos pequeños animales en los laterales, que hacen sonar sus instrumentos para darnos la bienvenida.

Detalle del vestíbulo de Casa Amatller © Gabriele Merolli

Los animales dentro de la Casa Museu Amatller

Dentro del piso de la familia Amatller podemos descubrir más animales, todos con un significado que ha de leerse en función de los valores asociados a la dinastía de chocolateros o a la persona que habita cada estancia. Por ejemplo, en una de las puertas del comedor aparece una araña que se va a comer una mosca que ha caído en la telaraña. Es un símbolo de la recogida de los beneficios, de la recompensa por haber invertido tiempo en trabajos que dan su fruto a largo plazo.

Adentrándonos en la parte privada de la casa veremos unos animales en la puerta de entrada del dormitorio de Teresa Amatller: acompañando a una mujer que cose aparecen un gato jugando con un ovillo y un perro. Son símbolos de fidelidad, una virtud que se esperaba para una mujer de la época.

Mientras, al otro lado de la casa, el acceso al dormitorio de Antoni Amatller está flanqueado por dos grupos escultóricos: una garza con una bolsa con dinero, representando el control de la economía que ejerce el patrón del hogar; y un par de búhos, símbolo de la vigilancia constante requerida para obtener beneficios en su empresa.

Una araña con una mosca en el comedor de Casa Amatller © Gabriele Merolli

Monos, arañas, osos, leones, gatos, perros, pájaros…un enorme mundo zoológico se despliega por toda la Casa Amatller y está perfectamente representado en las esculturas del artista modernista Eusebi Arnau. En otra ocasión tendremos que pararnos en todos los animales fantásticos que nos encontramos en la visita, como son los dragones. ¿A que también te han llamado la atención?

En tanto, nos encantaría que realizaras tu visita a la Casa Museu Amatller y te maravilles con todos los animales que viven en la casa modernista. ¡Escoge aquí tu entrada y tu modo de visita!